Homenaje a la rumba catalana: Jaume Sisa, Sabino Méndez, Pau Guix y Pantanito.

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Sabino Méndez, Jaume Sisa y Pau Guix.
Sabino Méndez, Jaume Sisa y Pau Guix.

El pasado martes 14 de junio el Centro Libre. Arte y Cultura (CLAC) rendió un pequeño homenaje al género musical de la rumba catalana. El acto, en la línea ‘El bar de CLAC’, aunó al músico Jaume Sisa, quien conversó sobre el popular ritmo de la rumba con el compositor y letrista de ‘Loquillo’ Sabino Méndez. Ambos fueron conducidos por el productor de espectáculos Pau Guix en un acto acompañado por la música en vivo de José Pantanito.

Todo este plantel protagonizó uno de los actos más festivos y más estivales del CLAC hasta la fecha. Guix, quien condujo como buen maestro de ceremonias el diálogo entre los dos músicos, comenzó preguntando a los ponentes a propósito del primer contacto de éstos con el género musical de la rumba. Sisa explicó que, a pesar de que conoce poco el ritmo, recuerda “escuchar rumbas en la radio, de pequeño, así como todo tipo de músicas. En un momento inicial no tiene para mí un especial interés”. El cantautor quiso dejar claro que la primera vez que distingue algo especial en la rumba respecto a otras música fue escuchando a Peret, a quien describió como “una gran figura nerviosa”.

La conversación continuó sucediéndose sobre las posteriores rumbas que ambos músicos fueron escuchando. Ya lejos de la radio, Sisa explicó que fue en el Barrio Chino de Barcelona donde topó con el género en vivo por primera vez. Méndez, gran conocedor de los orígenes de la rumba en Cataluña, realizó una gran exposición de algunos de los aspectos que bautizan al género. Así, habló de la “polémica” por el origen de la rumba catalana, a debate entre los del barrio de Gràcia, convencidos que fue cosa del Peret antes mencionado por Sisa, y los de la Calle de la Cera, quienes la adjudican al Pescaílla.

Con las intercaladas actuaciones de José Pantanito y sus músicos, Sisa y Méndez hicieron un recorrido por la historia de la Barcelona de aquellos años que dejaron la huella imborrable de la rumba catalana. Dio prueba de ello el ritmo con el que el público asistente seguía piezas como Una lágrima cayó en la arena.

 

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